Ella fue mucho más que una madre; fue el alma y el motor de nuestra familia. Con su amor incondicional, nos enseñó el valor del sacrificio, la paciencia y entrega. Crió con ternura a sus seis hijos: Rosalbito, Nanany, Rosalba, Donatilio, Ramona y Rosy, y también cuidó con igual cariño a Buena, Rosita y Aidin, convirtiéndose en una figura de amor y protección para todos nosotros.
Su ejemplo de fortaleza nos seguirán guiando siempre.
PAZ A SU ALMA

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario.