🔴 #SUCESOS #LUQUE
Se fue buscando felicidad completa… y encontró la eternidad
Un hombre de 64 años decidió despedir el año viejo a lo grande y probar, por primera vez, el famoso “trío soñado” con dos jóvenes de 19 y 21 años.
Lastimosamente, su corazón no aguantó tanta emoción y dijo hasta acá en pleno motel Vy’a Paha.
Don Sergio había cobrado su aguinaldo, cumplió como marido responsable: dejó la canasta básica, la plata para el asado y luego salió a cumplir un “pendiente de juventud”. Todo estaba calculado… menos la resistencia del corazón.
Tras el hecho, las jóvenes avisaron a recepción y desaparecieron más rápido que el aguinaldo en Navidad. La verdadera bomba explotó cuando avisaron a la esposa, quien al enterarse dónde y cómo falleció su “amorcito”, se negó rotundamente a retirar el cuerpo.
“Que se quede ahí, en el mismo lugar donde se fue a ser feliz”, habría dicho.
Moraleja no oficial:
El corazón no entiende de fantasías.
El aguinaldo dura poco.
Y no todas las despedidas de año terminan con sidra.
¿En las buenas y en las malas?
Sí, pero el motel ya es otro capítulo.
#SieteDíasDigital

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